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Cada vez es más difícil para las empresas diferenciarse en el mercado, ya que la calidad y los costes de los productos son similares. Algo podemos hacer nosotros desde el servicio al cliente: antes, durante y después de la venta o servicio, pero en realidad, la clave de los negocios está en el Branding : en la Marca, es decir, en el poder de la Marca como elemento diferenciador de nuestros productos o servicios.

Si comparamos la empresa con el ser humano, de una forma sencilla, diríamos: yo me llamo Raquel Revenga, mi marca es mi propio nombre, cómo me conocen y me llaman mis amigos, familia, clientes, etc,,, pero el nombre de cada uno lleva intrínseco un significado, una personalidad, unos valores, que definen a esa persona por como es, por lo que nos transmite, por la confianza que nos da.
Lo mismo ocurre con las empresas, su marca comercial no solo es un nombre, sino que ha de llevar incorporados toda una serie de valores que son muy difíciles de retener en la mente del consumidor pero que cuando se logra, el cliente será fiel a esa marca.

La marca es lo que nos define y que es mucho más que el marketing o los logotipos. Tiene que ver con la pasión, con la historia que queramos contar, con la causa que motiva nuestra empresa, con la personalidad y filosofía de nuestra empresa. En un mundo como el que nos encontramos actualmente, influenciado por las nuevas tecnologías, aquellos que tengan la capacidad de transmitir emociones a través de sus marcas son los que tienen garantizado el futuro de su negocio a largo plazo

Existen grandes marcas de restauración que ya no nos están vendiendo productos solamente, nos están vendiendo emociones, experiencias y una forma de vida diferente. Marcas como Mc Donalds, Starbucks, Coca-cola, … ya no compramos hamburguesas, porque seguro que encontraremos muchos otros sitios donde comer mejores hamburguesas, compramos ocio, pasar una tarde con los niños, el happy meal, …A veces nos hemos preguntado: como puede ser que niños de 3 años ya pidan a sus padres ir a Mc DOnalds?, porque la empresa ha sabido trabajar muy bien la marca en el segmento de niños. Las cafeterías Starbucks son otro gran ejemplo de cómo crear una marca fuerte y líder. Han pasado de ser una cafetería convencional a ser todo un icono social, un punto de encuentro chic en la ciudad, un lugar donde poder trabajar conectado a Internet mientras degustas un café, tienen unos precios altos pero a todo el mundo le encanta. Su gama de productos es reducida pero sabes siempre qué vas a encontrar, cómo te lo vas a tomas, y qué vas a experimentar mientras lo tomas.
No hace falta ser una multinacional para crear una marca conocida, también podemos hacerlo a nivel local, intentar que el nombre de nuestra empresa, negocio o producto diga algo más, que tenga detrás de si todo un trasfondo más allà del producto y el servicio en sí, un valor añadido que aunque sea intangible nuestros clientes nos prefieran a nosotros por los motivos que sean antes que a otro. Debemos de ser, eso sí, siempre coherentes con lo que hagamos, y nos ayudará a crear marca más allá de un simple nombre.